Pintar cerámica no es complicado, pero sí tiene sus particularidades. No pintamos sobre lienzo ni papel, sino sobre una pieza bizcochada: una pieza de barro que ya ha superado su primera cocción y que, gracias a eso, es porosa y resistente.
Al tratarse de un proceso diferente a otras técnicas de pintura, es normal cometer errores cuando se pinta cerámica por primera vez. En este post te contamos los más comunes y cómo evitarlos para conseguir un buen resultado tras la cocción.
1. Pensar que con una capa el color ya es suficiente
Uno de los errores más frecuentes al pintar cerámica es aplicar una sola capa y esperar un color intenso y uniforme.
En cerámica, el color necesita varias capas para conseguir un buen resultado.
Cómo evitarlo:
- Si buscas un acabado opaco, lo ideal es aplicar 3 capas, dejando secar siempre la pintura entre capa y capa.
- Ten en cuenta que también puedes dar solo 1 o 2 capas si prefieres un estilo acuarela o más translúcido.
2. Pintar la parte de la pieza que apoya sobre la mesa
Este es uno de los errores clásicos en cualquier taller de cerámica.
Cómo evitarlo:
Durante la cocción, la pieza necesita una zona limpia para apoyarse en el horno, por lo que debemos dejar sin pintar la base, el pie o la parte de la pieza que apoya sobre la mesa.
Pintar esa zona puede hacer que la pieza se quede pegada al horno y se estropee.
3. Usar el pincel demasiado mojado
El agua tan solo nos sirve para enjuagar los pinceles, pero debemos asegurarnos de que nuestro pincel no esté muy mojado cuando volvamos a pintar.
Un pincel muy mojado diluye el esmalte y hace que el color no quede uniforme y opaco.
Cómo evitarlo:
- El pincel puede estar húmedo, pero nunca chorreando. Lo mejor es escurrir bien nuestro pincel después de limpiarlo y secarlo un poco con papel antes de seguir con el nuevo color.
4. No planificar el diseño antes de pintar la cerámica
Empezar a pintar sin pensar el diseño suele traer problemas después.
- Cambiar de idea a mitad del proceso.
- Querer añadir detalles claros sobre zonas ya oscuras.
- Pintar zonas que luego necesitas modificar.
Cómo evitarlo:
Tómate unos minutos para visualizar tu pieza, decidir colores y orden de aplicación. En cerámica, el orden y la calma importan.
5. Intentar pintar colores claros encima de colores oscuros
En cerámica, los colores no se comportan como en la pintura acrílica, donde se puede añadir un color claro encima de un fondo oscuro ya seco. En cerámica aunque de primeras pensemos que el color claro ha quedado bien encima del oscuro, cuando pase por el horno, los esmaltes se transforman y el color oscuro del fondo probablemente sobrepase al claro.
Cómo evitarlo:
- Los colores claros sobre oscuros no suelen cubrir bien.
- Empieza siempre por los tonos claros y deja los oscuros para el final.
- Planifica los detalles claros desde el principio.
- Si ya es tarde y necesitas añadir un detalle pequeño claro sobre algo oscuro, puedes preguntarnos y buscaremos una solución.
6. Cargar demasiado el pincel pensando que el color quedará mejor
Aplicar capas muy gruesas es otro error habitual. Más pintura no significa mejor resultado y puede afectar al acabado tras la cocción. Necesitamos varias capas sí, pero capas uniformes que sequen bien entre una y otra. Si añadimos excesiva pintura corremos el riesgo de ir arrastrando la pintura de un lado a otro, además nuestra pieza tardará demasiado en secarse y puede sufrir durante el proceso de esmaltado y cocción.
Cómo evitarlo:
Aplica capas finas y uniformes, repitiendo las veces necesarias para conseguir la opacidad que necesites, en lugar de una sola capa muy cargada.
7. Olvidar qué color estabas utilizando
Puede parecer extraño no saber con qué color estás pintando, pero ten en cuenta que los esmaltes cerámicos, cuando se secan, se quedan muy pálidos e incluso muy similares entre sí, y luego a la hora de pintar no recordamos qué color estábamos usando.
Cómo evitarlo:
Si tu pieza tiene gran variedad de colores, lo mejor es que te anotes los números de color que estás utilizando para que no tengas ningún imprevisto y ¡termines pintando media pieza de cada color!
8. Olvidar que el color cambia después de la cocción
Este error genera muchas dudas cuando la pieza aún no ha pasado por el horno. Ten en cuenta que el color, por muy clarito que lo veas mientras pintas, quedará mucho más intenso una vez cocido.
Cómo evitarlo:
Utiliza como guía las muestras de color ya horneadas que hay en el taller, te ayudarán a elegir el color que quieres para tu pieza una vez cocida. Confía en el proceso y en las indicaciones del taller.
Pintar cerámica: aprender a través del proceso
Conocer estos errores comunes al pintar cerámica te ayudará a disfrutar mucho más del proceso creativo y a obtener mejores resultados en tu pieza.
La cerámica de baja temperatura es perfecta para experimentar, aprender y crear sin prisas. Cada pieza es única y forma parte del aprendizaje, incluso cuando no sale exactamente como imaginabas.
Si quieres disfrutar de la experiencia de pintar cerámica, ¡te esperamos!
